Publicado el 08/07/2008, por Rosa Matas. Lleida

La empresa de L’Espluga de Francolí tiene capacidad para preparar hasta 15.000 bandejas a la semana de conejo cocinado.

De la mano de Mercadona, la empresa Cunicarn se ha embarcado en el negocio de platos cocinados de conejo. En su primer año puso en el mercado 130.154 bandejas de cuatro referencias: conejo en escabeche; con piquillo y cebolla; conejo a la brasa y conejo con tomate que se prepara en tres minutos.

Estos platos se comercializan en envases para dos en los supemercados de la cadena, con la que inició el proyecto en el que también ha participado el reconocido chef Tony Botella, propietario del taller para profesionales de la restauración que lleva su nombre. Con sede en L’Espluga de Francolí (Conca de Barberà), Cunicarn ha sido la primera empresa española en decidirse a cocinar platos de conejo y llevarlos al supermercado, lo que ha permitido abrir un nuevo mercado y ha posibilitado que muchas personas que viven solas y cocinan poco incluyan el conejo en su menú.

Esta apuesta culinaria se ha realizado en paralelo a la modernización de la compañía, que ha tecnificado el proceso productivo, hasta alcanzar un elevado grado de robotización y estrenar un nuevo laboratorio, un proyecto con el que participó en la última edición de los Premios de Innovació y Tecnología Agroalimentaria de la Conselleria d’Agricultura, Alimentació i Acció Rural.

Nuevo mercado
Cunicarn está satisfecha de la apuesta que ha realizado porque le ha permitido presentar la carne de conejo como saludable, nutricionalmente equilibrada y de gran calidad. “Hemos cubierto un vacío en el mercado y conseguido productos con mucho más valor añadido”, asegura el director de la división de alimentación, Jordi Calbet. Al mismo tiempo la empresa se ha acercado a nuevos consumidores –los jóvenes y las personas que pasan poco tiempo en la cocina– al presentar dosis y envases para familias más pequeñas y personas que viven solas.

Cunicarn es una de las mayores empresas productoras de conejo de España y ha crecido en el sector a partir de un matadero fundado en 1977. La compañía, creada por la familia Calbet Tarragó, integra todas las etapas del ciclo productivo: el manejo de material genético, la fábrica de piensos, el matadero y la venta al consumidor. El grupo está dirigido por Ramon Calbet y cuenta con tres divisiones: la agropecuaria, con Enric Calsina al frente; la de alimentación, que dirige Jordi Calbet; y la administrativa dirigida por Albert Coral.

Inversiones
El grupo comercializó el año pasado 6,3 millones de toneladas frente a los 5,1 millones de 2006. En los últimos cinco años, Cunicarn ha invertido 5,9 millones de euros en la ampliación de las oficinas centrales en la Espluga, y en una planta con matadero, sala de despiece, clasificación y envasado, área de paletización, almacenaje y expedición, y cocina. La compañía ha construido también un matadero de Celanova (Ourense) junto con la cooperativa Cunigalicia.

Cunicarn emplea a 130 personas y alcanzó unas ventas de 32 millones de euros en 2007, más del doble que en 2002. Este año invertirá otro millón y medio en mejorar sus instalaciones.

http://www.expansion.com/edicion/exp/empresas/es/desarrollo/1143479.html